Llamándose Fraile de apellido es lógico que tienten en Semana Santa, aunque no es esta semana, quizá por obra del de arriba fue en respiro a los rigores del invierno y un oasis antes de esa loca primavera que trajo un San Isidro pasado por agua.
En lo últimos tiempos llevan un record de narices. No porque las cosas les vayan muy bien, que también, y día sí y día también les corten las orejas a los toros. Sino que han conseguido estropear las de Finito y Juan Diego (esta hace un tiempito) en pocas temporadas. En esta tarde de tentadero de machos hubo algún que otro susto menor para sacar los toros con la rama, sobre todo un bravo colorao muy encelado en el caballo.
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